Según informó el sitio Rionegro.com.ar, el gobierno nacional anunció con bombos y platillos esta semana que la empresa australiana Fortescue invertirá 8.400 millones de dólares en un desarrollo de hidrógeno verde en Río Negro. Pero pese a lo fervoroso del anuncio nacional, el plan de inversión para Punta Colorada aún no está definido y restan estudios que toman hasta un año de desarrollo, y que dejan al proyecto prácticamente a tono con el hidrógeno verde.

El anuncio de la inversión surgió en el contexto de las actividades vinculadas a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) que se desarrolla en Escocia y fue el mismo gobierno nacional el que se encargó no solo de dar a conocer la inversión que desde la firma les fue confirmada, sino también una serie de fotos en las que incluso se ve al presidente Alberto Fernández junto al magnate australiano Andrew Forrest.

De acuerdo a lo informado por el gobierno nacional la inversión total será de 8.400 millones de dólares durante un plazo de diez años, comenzando con una fase piloto de 1.200 millones de dólares con el objetivo de entrar en producción para el 2024.

Sin embargo, el detalle fino de esa inversión, el cómo se inyectarán los fondos y en qué obras, no fue precisado ya que según advirtió el secretario General de Gobierno de Río Negro, Daniel Sanguinetti, “el plan final de inversión aún no está definido”.

En diálogo con Energía On, Sanguinetti explicó que esperan la visita de autoridades de Fortescue en la segunda quincena de este mes, para avanzar con el hilado fino del plan que tiene entre los puntos pendientes varias regulaciones que serán clave para que la empresa australiana se radique definitivamente en la costa rionegrina.

Entre los puntos que aún deben resolverse se encuentran la creación de una Zona Franca en el área de Sierra Grande – Punta Colorada en donde se montarán los desarrollos. El trámite para generar una zona de promoción industrial en la costa rionegrina no es nuevo, sino que lleva cinco años a la espera de la aprobación nacional.

El segundo punto que desde la firma ya se planteó que se busca resolver previamente a su desembarco es la sanción de una regulación específica del hidrógeno verde en el país, abarcando en ello tanto lo que es la aplicación o no de derechos de exportación, como así también un régimen especial de fomento para su producción.

“La empresa nos planteó que buscan tener un tratamiento especial”, reconoció Sanguinetti, quien detalló que esperan que a partir del lunes comience el análisis junto al gobierno nacional de cómo debería ser esa legislación.

Sin embargo, un punto del pedido que habría realizado la empresa podría encontrar reticencia en el gobierno nacional, ya que rememora al controversial decreto Chevron de acceso y giro de divisas y producción. Puntualmente se supo que así como Chevron logró en 2013 la aprobación del decreto presidencial 929 que blindó su desarrollo en Vaca Muerta, desde Fortescue se buscaría tener un tratamiento similar, en especial en lo que hace a las divisas ya que si el gobierno obliga a la compañía a ingresarlas al dólar oficial como sucede con otras actividades, la brecha con el dólar de mercado hará que el proyecto prácticamente se encarezca al doble de su costo.

En tanto que el último punto y no menor es que la firma ya anunció que esperan poder comenzar a la brevedad a colocar los tótems de medición de vientos para el desarrollo de los tres parques eólicos previstos en Río Negro.

Si bien esto es una buena noticia para la zona costera de Río Negro porque generará trabajo en su montaje, la medición de los caudales de viento es el paso previo a la construcción de un parque eólico y habitualmente toman no menos de un año, ya que se estudian las condiciones eólicas en las diferentes estaciones antes de resolver la construcción un parque eólico.

La empresa

Fortescue Future Industries (FFI) es la nueva empresa centrada en energías limpias del pool de firmas de Fortescue, de propiedad de Andrew Forrest. FFI fue creada específicamente para el desarrollo de los proyectos de hidrógeno que impulsa el magnate, y si bien fue inscripta también en Argentina, la firma no dio aviso ni a la bolsa de comercio de Australia, ni de Londres, ni de Buenos Aires, sobre los planes de inversión anunciados para Río Negro, dando cuenta así que aún no están definidos en un 100%.

Si bien la firma forma parte del pool Fortescue Metals Group, desde la compañía se advirtió que las finanzas de esta nueva empresa de energías limpias funcionarán por separado a las del grupo metalero.

El Proyecto Pampas

El presidente de Fortescue para América Latina, el exPuma Agustín Pichot, detalló que el proyecto de hidrógeno verde en Punta Colorada “es uno de los 5 más importantes de la compañía”, que evaluó en el último año un total de 150 proyectos en diversos países.

La iniciativa se denomina Pampas, y apunta a la creación de un complejo productor de amoníaco con una capacidad de producción de hasta 2,2 millones de toneladas al año y que podría implicar una inversión de hasta 8400 millones de dólares en la próxima década.

Para esto, la empresa planificó un esquema en cuatro módulos, escalable, que en total contempla el montaje de tres parques eólicos en la costa rionegrina, en las proximidades de la planta que hará el proceso de electrólisis.

Además se previó la construcción de un parque solar en la zona norte del país donde es mejor el recurso, que permitiría a la firma contar con un abastecimiento de energía renovable de hasta 2.000 MW para generar el hidrógeno verde y luego el amoníaco.

El plan comenzaría con una etapa inicial de dos años en la que la inversión podría ir de los 1.200 a los 2.500 millones de dólares, para el desarrollo de un nuevo puerto en la zona de Sierra Grande, el montaje de la primera etapa de un parque eólico y la primera etapa de la planta de electrolizadores.

Además la firma deberá instalar una planta desalinizadora, ya que si bien se previó que utilizará el agua de las napas, es sabido que la misma es salina en toda esa región de Río Negro.

El proceso de producción del hidrógeno consiste en la separación de las moléculas del agua (H20) por medio de un proceso de electrólisis, para dejar solo dos moléculas de hidrógeno. Cuando la energía utilizada para esa electrólisis proviene de fuentes renovables, ese hidrógeno se denomina verde, y corresponde al tipo de menor contaminación.

Desde Fortescue se planificó que una vez obtenido el hidrógeno se procederá a transformarlo en amoníaco, utilizando para ello nitrógeno. Con este cambio, el combustible puede ser transportado de una forma más económica y segura, una de las claves para el mercado del hidrógeno como combustible dado que hasta el momento su alto costo frenaba los desarrollos.

Los pasos que siguen

Sanguinetti explicó que en los próximos días la empresa debe presentar a Río Negro un pedido de iniciativa privada ante el Ejecutivo provincial para dar curso al proyecto. “Con esa iniciativa privada, el Ejecutivo la eleva a la Legislatura en donde antes de aprobarla se debe cumplir el paso de certificar que no hay otros interesados”, indicó.

Y detalló que más allá de la enorme expectativa que tiene Río Negro en el proyecto, se aplicarán cláusulas de garantía para blindar también los activos de la provincia, dado que el proyecto contempla que el gobierno de Río Negro le ceda un predio de 634 hectáreas con tres kilómetros de costa de mar, a Fortescue.

Sanguinetti aseguró que “esto no es un cuento chino, hay muchos datos que hacen creíble todo este desarrollo. Es un empresario que tiene el dinero, tiene contratos de venta para cuando tenga producción, incluso compró una empresa para hacer las mediciones de los vientos, pero de todas formas vamos a tomar nuestros recaudos y a poner cláusulas y condiciones”.